lunes, 29 de enero de 2024

Guia para aprender a Orar de manera efectiva.

 


Orar es más sencillo de lo que te imaginas. Dios está ahí, y escuchará y dará respuesta a tus oraciones.

                                                  Los cuatro pasos de la oración

Dios es tu amoroso Padre Celestial, y desea saber de ti. Tú puedes acudir a Él por medio de la oración. Como hijo Suyo que eres, puedes pedirle a tu Padre Celestial ayuda y guía para tu vida.

 

Se puede orar en voz alta o en la mente. Puedes hablar con Dios como lo harías con cualquier otra persona. No es necesario que tus palabras sean elocuentes ni que estén memorizadas. Es más importante que abras tu corazón y te muestres tal como eres. Cree que Él está ahí y que escucha, porque así es. Cree que Él te ayudará, porque lo hará.

 

1. Comienza tu oración

Antes de empezar, busca un lugar tranquilo donde te sientas cómodo. Una buena manera de comenzar es dirigiéndote a Dios por Su nombre. Trata con: “Querido Dios”, “Querido Padre Celestial”, “Padre nuestro que estás en los cielos”, o simplemente “Dios”.

2. Mantén una conversación con Dios

 

Habla con el corazón y comparte tus esperanzas y tus deseos, así como tus preocupaciones y tus problemas. Puedes pedirle ayuda, dirección, perdón o sanación. Lleva ante Él cualquier cosa que tengas en la mente, reconociendo que Su sabiduría es más grande, y Su tiempo mejor que el tuyo. Puedes preguntarle lo que Él desea para ti.

Comparte con Dios tus sentimientos acerca de otras personas. Ora por sus necesidades o pregunta maneras en las que puedes amarlas y ayudarlas.

Expresa gratitud a Dios por todas las bendiciones de tu vida. Incluso los desafíos pueden ser una bendición. Eso nos ayuda a ser humildes, lo cual mantiene nuestra mente y nuestro corazón más receptivos a las respuestas de Dios.

La oración es una manera importante de comunicarse con Dios, acercarse a Él y navegar por los desafíos de la vida. Los misioneros pueden orar por ti o ayudarte a aprovechar al máximo tus propias oraciones.

3. Acaba tu oración

Una vez hayas dicho todo lo que deseabas decir, puedes acabar tu oración diciendo: “En el nombre de Jesucristo, amén”.

Lo hacemos así porque Jesús es el medio para conectar con nuestro Padre Celestial, y todas las cosas deben hacerse en Su nombre.

4. Actúa conforme a tus deseos justos

Hay sabiduría en el dicho: “Ora como si todo dependiera del Señor, y luego trabaja como si todo dependiera de ti”. A menudo es durante el proceso de la acción cuando recibimos la guía y la ayuda de Dios.

Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.” 

Mateo 7:7

 


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