martes, 26 de marzo de 2024

Oración para bendecir cada inicio de mes.




Con esta oración vamos a encomendarnos a Dios por el nuevo mes que llega, depositamos toda la confianza en Él y nos dejamos sorprender por su Misericordia infinita.

Tenemos 20 segundos de silencio para entregarle todas nuestras suplicas:

Amadísimo y Todopoderoso Señor Jesucristo hoy empezamos un nuevo mes y no queremos estar separados ni un solo instante de Ti, llegan nuevos días y nuevas oportunidades, las cuales quiero depositar en tus Divinas Manos.

Deja que se acerquen a mí solo aquellas cosas que me convengan y me sirven para dar a Ti toda la Gloria y toda la Honra. Sé que en tu Santísimo Nombre este nuevo mes que llega, vendrá lleno de experiencias, aprendizajes, metas cumplidas y metas por alcanzar.

Te pido que por favor que escuches las suplicas de cada una de las personas que está leyendo, haciendo y compartiendo esta oración, bendice a sus familias y seres queridos.

Te pido Padre Celestial que nos des sabiduría para tomar buenas decisiones, te pido nos des fuerza y valor para cumplir con todos nuestros deberes, te pido Padre Santo paciencia para esperar Tu abundante cosecha y te pido firmeza para permanecer en nuestra fe.

En este nuevo mes que hoy llega quiero Dios Misericordioso vivir intensamente cada día, avanzando con toda mi confianza puesta en Ti, porque sé que Tu siempre eres quien pelea mis batallas. Confiamos a en Ti, te amamos y sabemos que tus planes son perfectos por eso hoy declaro lleno de fe que este será un mes lleno de dicha, bendiciones y prosperidad.

 

Señor Jesús Tu eres nuestra roca y nuestro refugio, que tu protección y cuidado esté sobre nosotros, guarda oh Padre Bendito todas nuestras salidas y todos nuestros regresos. Que este nuevo mes que inicia veamos tu gracia sobre nosotros y nos permitas subir un escalón en nuestro crecimiento espiritual.

Que tu Bendición este con nosotros, desde el principio hasta el final de este nuevo mes.

Amén

Hazla con fe cada fin e inicio de mes


jueves, 14 de marzo de 2024

Espíritu Santo oración milagrosa para peticiones difíciles



La oración milagrosa al Espíritu Santo para pedir por un caso complicado y para nosotros imposibles, es una oración en petición al Espíritu Santo para que sea nuestro mayor refuerzo, y nos ayude en la causa difícil que estamos afrontando, sea cual sea las circunstancias en las que nos encontremos, necesitamos ser rectos en lo nuestro, para que el Espíritu Santo nos logre ayudar celestialmente, porque con fe y devoción en un ente espiritual nos dará la fortaleza que necesitamos para hacerle frente a todas las adversidades que se nos presenten.

ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO PARA PETICIONES DIFÍCILES E IMPOSIBLES

Santo Espíritu, divino Espíritu,

el día de hoy, vengo a tus brazos por tu socorro,

para que me ayudes en las difíciles circunstancias en las que me encuentro,

que para mí se vuelven imposibles de realizar,

deposito toda mi fe y esperanza en ti,

y confío rectamente en que escucharás mis suplicas,

y me darás pronta solución a mis problemas,

te lo pido, dame la bendición para lograr lo que necesito:


(Menciona lo que quieres conseguir).

Santo Espíritu, te amo y te bendigo,

infinito consuelo de Dios y Jesús,

repleto de virtudes y dones,

sáname en estas complicadas situaciones,

ilumina y traza un camino en mi vida,

bendíceme hoy, mañana y siempre,

y yo te glorificaré y te agradeceré eternamente.


Ven a nosotros, Santo Espíritu, rodéate de nuestra gente,

sé su luz, su fortaleza, su consuelo,

su defensa impenetrable, protégelos,

llena sus corazones de regocijo,

y calcina los malos sentimientos de su corazón,

para que sólo habiten las llamas de tu amor,

tu pasión y tu poder de sanación.

Dame la ayuda que necesito,

bríndame tu mano milagrosa,

y así podré alcanzar lo que me proponga,

porque tú y el Señor todopoderoso son uno.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo

Amén.

lunes, 29 de enero de 2024

Guia para aprender a Orar de manera efectiva.

 


Orar es más sencillo de lo que te imaginas. Dios está ahí, y escuchará y dará respuesta a tus oraciones.

                                                  Los cuatro pasos de la oración

Dios es tu amoroso Padre Celestial, y desea saber de ti. Tú puedes acudir a Él por medio de la oración. Como hijo Suyo que eres, puedes pedirle a tu Padre Celestial ayuda y guía para tu vida.

 

Se puede orar en voz alta o en la mente. Puedes hablar con Dios como lo harías con cualquier otra persona. No es necesario que tus palabras sean elocuentes ni que estén memorizadas. Es más importante que abras tu corazón y te muestres tal como eres. Cree que Él está ahí y que escucha, porque así es. Cree que Él te ayudará, porque lo hará.

 

1. Comienza tu oración

Antes de empezar, busca un lugar tranquilo donde te sientas cómodo. Una buena manera de comenzar es dirigiéndote a Dios por Su nombre. Trata con: “Querido Dios”, “Querido Padre Celestial”, “Padre nuestro que estás en los cielos”, o simplemente “Dios”.

2. Mantén una conversación con Dios

 

Habla con el corazón y comparte tus esperanzas y tus deseos, así como tus preocupaciones y tus problemas. Puedes pedirle ayuda, dirección, perdón o sanación. Lleva ante Él cualquier cosa que tengas en la mente, reconociendo que Su sabiduría es más grande, y Su tiempo mejor que el tuyo. Puedes preguntarle lo que Él desea para ti.

Comparte con Dios tus sentimientos acerca de otras personas. Ora por sus necesidades o pregunta maneras en las que puedes amarlas y ayudarlas.

Expresa gratitud a Dios por todas las bendiciones de tu vida. Incluso los desafíos pueden ser una bendición. Eso nos ayuda a ser humildes, lo cual mantiene nuestra mente y nuestro corazón más receptivos a las respuestas de Dios.

La oración es una manera importante de comunicarse con Dios, acercarse a Él y navegar por los desafíos de la vida. Los misioneros pueden orar por ti o ayudarte a aprovechar al máximo tus propias oraciones.

3. Acaba tu oración

Una vez hayas dicho todo lo que deseabas decir, puedes acabar tu oración diciendo: “En el nombre de Jesucristo, amén”.

Lo hacemos así porque Jesús es el medio para conectar con nuestro Padre Celestial, y todas las cosas deben hacerse en Su nombre.

4. Actúa conforme a tus deseos justos

Hay sabiduría en el dicho: “Ora como si todo dependiera del Señor, y luego trabaja como si todo dependiera de ti”. A menudo es durante el proceso de la acción cuando recibimos la guía y la ayuda de Dios.

Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.” 

Mateo 7:7